martes, 1 de diciembre de 2015

Participación en la Elaboración de Ofrendas| 28 de Octubre, 2015

¡UNA GRAN EXPERIENCIA!


El pasado 28 de Octubre de 2015, los alumnos de la preparatoria UPAEP, plantel Angelópolis, participaron en la realización de ofrendas en diferentes sitios como casas hogar y la misma escuela, para fomentar nuestras tradiciones como mexicanos y asimismo adornar con nuestra riqueza cultural en los diferentes lugares.


Por esa misma razón, los alumnos levantaron altares vistosos y apegados a nuestras tradiciones mexicanas, en donde finalmente todo fue donado al lugar donde nos abrieron muy amablemente las puertas.
En el caso particular de mi equipo, nos tocó el gusto de hacer nuestra ofrenda en el Hogar Nueva Esperanza, lugar donde tuvimos una muy cálida bienvenida.


LA ELABORACIÓN DE LA OFRENDA


Antes que nada, la ofrenda estuvo dedicada a nuestro famoso e importante para muchos de nosotros como parte de nuestra infancia, Cricri. Esta decisión fue tomada por el gran amor, cariño y afecto que le tenemos por sacarnos tantas sonrisas con sus canciones tan nobles que marcaron nuestra infancia, y no sólo nuestra, de muchísimas generaciones.
Hicimos una ofrenda muy bonita de 3 pisos, y la razón por la que la hicimos de esa cantidad de pisos es porque pensamos que era buena idea hacerlo de acuerdo a nuestras creencias católicas, ya que cada piso significa como el “nivel” por el que trasciende el difunto.
En las paredes del lugar que muy amablemente nos proporcionaron decidimos colocar una tela negra (para que todo resaltara) con calaveritas mexicanas colocadas por toda esa tela negra.
En la parte superior de la tela colocamos las famosas guirnaldas tan representativas de nuestras ofrendas mexicanas.
Además de la tela, en el foco que teníamos, colocamos una especie de globo hecho con papel maché para ambientar todo el espacio y otro tipo de guirnaldas naranja con negro.
El primer piso, por supuesto tenía la foto de nuestro personaje principal con ciertas florecillas adornando el espacio, una cruz, velas, agua, un poco de sal y una tela negra de fondo para cubrir las cajas con las que hicimos ese nivel superior.
El segundo piso tenía toda la comida, contenía productos como hojaldras, y cabe recalcar que muchas de las hojaldras fueron elaboradas a mano por nosotros mismos, dándole aún más valor a nuestro esfuerzo por hacer todo de la mejor manera posible. También contenía arroz, agua, flores de cempaxúchitl, velitas, calaveritas de azúcar, naranjas, cañas de azúcar, calaveritas de papel que fungieron como decorativos muy bonitos, de fondo de la mesa utilizamos una tela naranja vibrante, y muchas más cosas.
El tercer piso contenía muchísimas flores y claro, una cruz hecha de flores de cempaxúchitl y arroz como pueden notarlo en las fotos, utilizamos tela negra de fondo y todo muy bien decorado.
Algo que puede que llame la atención, son los huacales que muy alegremente adornamos con muchísimas flores de cempaxúchitl, velas y papel picado, todo esto con el propósito de darle un toque más mexicano para rescatar más nuestras tradiciones culturales y lo que las caracteriza.
Utilizamos muchos objetos decorativos con el fin de que todo quedara hermoso, también utilizamos muchísimas flores de cempaxúchitl e incienso con el propósito de que se ambientara el lugar con ese peculiar olor a día de muertos característico de nuestras ofrendas mexicanas.

Todo este trabajo fue una experiencia hermosa en la cual la mayoría nos sentimos plenamente felices de realizar, ya que fue muy divertido trabajar en un equipo tan bonito como el que me tocó, en donde no sólo nos dividimos lo que nos tocaba a cada uno, aquí se vio muy reflejado el trabajo no sólo en equipo, sino también el colaborativo porque todos nos apoyamos en todo lo que pudimos, desde el poner la primera mesa y cortina, hasta cuando barrimos. Todos nos apoyamos sin distinción de género y sin distinción del típico “a mí no me toca eso”, lo que provocó un ambiente muy bonito y armonioso.
La actividad fue hermosa, y aún más sabiendo que estábamos haciendo algo bonito para otras personas, que en este caso fue el Hogar Nueva Esperanza, y más al ver que a la gente le gustaba nuestro trabajo porque al final de todo, este esfuerzo fue dedicado a todas ellas personas que asisten al hogar.

Aprendimos que es muy importante el apoyarse unos a otros en todo lo que se pueda, no únicamente con la parte individual del trabajo, porque es importante que todos colaboremos para que el producto final sea no bueno, ni mejor, que sea ¡EXCELENTE!